
En la puerta de la Biblioteca Prohibida hay tres frases grabadas en piedra.
Todo lector que solicita acceso debe leerlas antes de cruzar el umbral.
Primera advertencia
No tememos a los libros.
Tememos a lo que algunos lectores podrían hacer con ellos.
Segunda advertencia
Quien no ha aprendido a habitar historias luminosas
no debe abrir historias oscuras.
Tercera advertencia
Recuerda siempre esto:
algunas historias no terminan cuando se cierra el libro.
Deja un comentario