
Entre las constelaciones observadas desde la torre del monasterio hay una que siempre despierta respeto entre los narradores.
Sus estrellas dibujan la forma de una llama suspendida en el cielo nocturno.
Los registros antiguos la nombran El Fuego de la Narración.
Los observadores han notado que, cuando esta constelación domina el firmamento, las historias que nacen en esos tiempos suelen volverse más intensas.
Los conflictos se profundizan.
Las decisiones se vuelven difíciles.
Y los relatos avanzan hacia momentos de gran tensión.
Por esta razón, muchos estudiosos creen que esta constelación anuncia los períodos en que las historias alcanzan sus momentos más dramáticos.
No todos los relatos arden con la misma fuerza.
Pero cuando el Fuego de la Narración se alza en el cielo… incluso las historias más tranquilas comienzan a encenderse.
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