
Los observadores de la Torre han identificado a lo largo de los siglos diversas constelaciones que parecen acompañar ciertas tendencias narrativas.
Nadie afirma que el cielo determine el destino de las historias.
Sin embargo, generaciones de registros han mostrado que cuando algunas constelaciones brillan con mayor intensidad, ciertos movimientos narrativos parecen volverse más frecuentes.
Los estudiosos del observatorio hablan de corrientes narrativas celestes: influencias suaves que parecen resonar con lo que ocurre en los relatos del mundo.
Todos estos registros quedan asentados en archivos, textos y narraciones que son analizados en mesas de trabajo.
En la torre se repite una frase antigua:
Las constelaciones no dictan las historias.
Solo acompañan su camino.
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