Universo Literario

Un espacio donde nacen, viven y se habitan las historias
– sitio de prueba y en construcción –

normas del scriptorium

Quien entra al Scriptorium no recibe un manual.
Recibe tiempo.

Con los años, los narradores del monasterio comenzaron a repetir algunas enseñanzas entre las mesas de trabajo. No son leyes escritas en piedra, pero muchos coinciden en que el oficio de narrar se sostiene mejor cuando se recuerdan estas siete normas.


1. Escucha antes de escribir.

Las historias no nacen de la prisa.
Primero se escuchan.
En el mundo, en las personas, en el silencio.


2. No apresures una historia.

Una historia que nace demasiado rápido suele marchitarse pronto.
Algunas necesitan días.
Otras necesitan años.


3. Respeta las palabras.

Las palabras son herramientas, pero también son hogar.
Quien escribe debe aprender a tratarlas con cuidado.


4. No escribas para impresionar.

Las historias no buscan aplausos.
Buscan verdad.


5. Acepta el error.

En el Scriptorium se dice que incluso los mejores copistas se equivocan.
El error no destruye una historia.
A veces la mejora.


6. Termina lo que empiezas.

Muchas historias mueren en su primera página.
Pocas llegan al final.
Quien aprende a terminar historias aprende a narrar.


7. Recuerda por qué escribes.

Antes de la tinta y del pergamino hay una inquietud.
Una imagen.
Una necesidad de contar.

Quien olvida esa inquietud pierde el camino.

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