
En esta sala se conservan algunos de los pergaminos más antiguos del Monasterio.
Muchos de ellos pertenecen a sus primeros años.
A los tiempos en que este lugar comenzaba a tomar forma.
Aquí no se guardan textos comunes.
Los pergaminos que permanecen en esta sala
están ligados a los primeros trazos,
a las ideas iniciales,
a aquello que empezó a definir lo que el Monasterio es.
Algunos pueden leerse con claridad.
Otros… no del todo.
Hay fragmentos incompletos.
Partes que no llegaron a escribirse,
o que se perdieron con el tiempo.
Sin embargo, incluso así,
conservan algo.
Se dice que en estos pergaminos
quedaron asentados algunos de los primeros principios del lugar.
No todos están reunidos.
No todos son evidentes.
Pero hay quienes creen
que, al recorrerlos con atención,
es posible reconocer
las bases de todo lo que vino después.
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