Clasificación de lectores

En el universo literario, cada lector es distinto.
Algunos avanzan con disciplina.
Otros se pierden con facilidad.
Algunos recuerdan todo.
Otros apenas conservan fragmentos.
Pero todos, sin excepción, dejan una forma.
Por eso existe el D.U.L.
El Documento de Universo Literario.
Una credencial simbólica donde se registran ciertos rasgos del lector.
No como juicio.
Sino como reconocimiento.
Allí pueden figurar tendencias:
lectores que terminan todo lo que empiezan.
lectores que abandonan sin aviso.
lectores que releen siempre las mismas historias.
lectores que registran cada detalle.
lectores que prefieren perderse antes que entender.
Cada uno es clasificado bajo sistemas que combinan letras y números.
Algunos se reconocen de inmediato.
Otros dudan.
Y unos pocos… descubren algo de sí mismos que no esperaban.
Porque en el universo literario, leer no solo transforma los libros.
También revela al lector.