Las casas de los lectores

En la Tierra de los Lectores
existen tantos hogares
como formas de leer.
Algunas casas son amplias,
con estanterías llenas
y mesas compartidas.
Otras son pequeñas,
apenas un rincón
junto a una ventana.
No es un lugar de paso.
Ni un sitio al que se llega por casualidad.
Es donde se vuelve.
Donde los libros esperan.
Donde las páginas marcadas
no se olvidan.
Dicen que ninguna casa es igual a otra.
Que algunas crecen con los años.
Que otras cambian de forma sin aviso.
Que ciertos libros aparecen
donde antes no había nada.
No es algo evidente.
Es apenas una variación.
Un gesto leve.
Como si la casa
acompañara en silencio.
Pero quienes viven en ellas
lo saben:
Con el tiempo,
los lectores cambian.
Y sus casas también.