Registro de Lecturas

En ciertas regiones del universo literario existen lectores que no se limitan a leer.
Registran.
Cada libro que atraviesan deja una marca.
Cada historia, un rastro.
Anotan fechas.
Subrayan pasajes.
Clasifican sensaciones.
Ordenan lo leído con una precisión que a otros les resulta innecesaria…
y, sin embargo, admirable.
Con el tiempo, estos registros se convierten en verdaderos archivos personales.
Algunos lectores incluso participan de sistemas más amplios,
donde cada obra es observada, catalogada y evaluada bajo criterios que no siempre son visibles.
Allí, los libros pueden recibir sellos.
Marcas que no indican si una historia es buena o mala,
sino cómo ha sido atravesada.
Hay sellos de profundidad.
Sellos de relectura.
Sellos de transformación.
Dicen que, en ciertos casos, un libro puede cambiar de categoría con los años.
Porque en el universo literario, incluso lo ya leído…
puede volver a ser descubierto.
Catálogo de marcas del lector
Archivos de lecturas olvidadas
Errores en el registro