
El pan todavía estaba caliente.
Lo partieron con las manos,
mientras bebían infusiones calientes.
Nadie hablaba mucho a esa hora.
Afuera, el día recién empezaba.
Uno de ellos miró por la ventana
mientras masticaba despacio.
No tenía claro el trabajo que le tocaría ese día.
Pero por ahora…
tampoco hacía falta saberlo.
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