
Hay quienes no están en el torneo.
Algunos decidieron no ir.
Otros no pudieron.
Algunos llegaron hasta el umbral…
y eligieron quedarse.
No siempre hay una razón clara.
A veces es una elección.
A veces no.
Y a veces es algo que ni siquiera puede explicarse.
Desde afuera también se escucha la música.
Llegan fragmentos de historias,
voces, escenas,
ecos de lo que ocurre adentro.
Algunos se detienen a mirar.
Otros siguen su camino.
Y hay quienes, sin entrar,
forman parte de otra manera.
Porque no todo lector atraviesa el mismo umbral.
Y no toda historia se vive desde adentro.
El que lo vive desde afuera
Al que no le gusta asistir
El que no se siente parte
Espacio en contrucción
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