
No todos usan esta palabra por las mismas razones.
Algunos la buscan
antes de un viaje.
Otros,
antes de decir algo
que llevan demasiado tiempo guardando.
También se usa antes de ciertas decisiones.
Firmas.
Despedidas.
Confesiones.
Cambios de rumbo.
Hay quienes la compran
solo para atravesar un día difícil.
Valor
no elimina el miedo.
No vuelve invencible a nadie.
Solo empuja.
Como si durante un tiempo breve,
algo adentro
lograra sostenerse mejor.
Pero la palabra tiene límites.
No puede usarse continuamente.
Después de cierto tiempo,
pierde efecto.
Y si se fuerza demasiado,
algo se desordena.
Por eso muchos marcadores
trabajan valor con muchísimo cuidado.
Porque usada correctamente,
puede ayudar a alguien
a atravesar un momento decisivo.
Pero usada en exceso,
puede hacer que una persona
avance más allá de sí misma.
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