
No todas las personas
que llegan al mercado negro
lo hacen por ambición.
Muchas veces,
quienes buscan palabras ilegales
son personas simples.
Gente atravesada por:
enfermedades,
miedo,
desesperación,
dolor,
agotamiento
o necesidad emocional.
Rara vez pertenecen a redes criminales.
No buscan poder.
Ni influencia.
Ni prestigio.
Solo intentan resolver algo que no pueden.
Precisamente por eso,
muchas redes clandestinas
se aprovechan de estas personas.
Especialmente cuando:
la desesperación aumenta,
las opciones desaparecen
o el sufrimiento se vuelve demasiado grande.
Muchos consideran
que esta es una de las zonas
más difíciles de regular.
Porque no siempre
resulta sencillo distinguir entre:
el delito,
la necesidad
y la desesperación humana.
En el mercado negro,
saben,
que detrás
de ciertas compras
no hay ambición.
Solo alguien
intentando encontrar
algo de alivio
antes de quebrarse por completo.
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