Universo Literario

Un espacio donde nacen, viven y se habitan las historias
– sitio de prueba y en construcción –

guardianes y guardianas de la llama

En el Santuario
no todo pertenece al fuego.

Hay presencias
que no buscan protagonismo
ni reconocimiento.

Observan.
Permanecen.
Sostienen.

Son los guardianes
y las guardianas de la llama.

No enseñan con palabras.
No corrigen a quienes se acercan.
No indican qué hacer.

Su tarea
es otra.

Custodian el espacio
donde ambas fuerzas
pueden manifestarse
sin interferencias.

Alimentan la llama
no con leña,
sino con atención.

No intervienen
cuando un narrador se inclina
hacia una sola fuerza.

No detienen el error.

Saben
que cada desequilibrio
forma parte del aprendizaje.

Perciben
cuando una llama domina demasiado.

Y también
cuando alguien comienza
a encontrar su propio equilibrio.

No celebran.
No advierten.

Simplemente permanecen.

Porque entienden
que el trabajo verdadero
no ocurre en el santuario.

Ocurre
dentro de cada narrador.

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