Universo Literario

Un espacio donde nacen, viven y se habitan las historias
– sitio de prueba y en construcción –

Sonámbulos

Los registros del Monasterio
describen un período extraño
que se extendió durante varias semanas.

Nadie recuerda con exactitud cuándo comenzó.

Solo que, una mañana,
un hermano del Scriptorium
despertó frente a una mesa que no era la suya.

Tenía tinta en las manos.

Y varias páginas escritas
con una letra irregular
que no recordaba haber trazado.

Al principio,
se creyó que había trabajado hasta quedarse dormido.

Pero luego ocurrió otra vez.

Y otra.

Pronto comenzaron a aparecer casos…
en distintas salas del Monasterio.

Algunos hermanos eran encontrados
trabajando en mitad de la noche
sin estar realmente despiertos.

Otros caminaban dormidos
por pasillos que apenas conocían.

Y algunos despertaban al amanecer
con pergaminos completos sobre sus mesas de trabajo.

No todos reaccionaron igual.

Hubo quienes sintieron miedo.

Otros consideraron el fenómeno
una simple consecuencia del agotamiento.

Y algunos narradores antiguos
afirmaron que aquello
no debía interrumpirse.

Los textos producidos durante esas noches
fueron conservados durante años para su estudio.

Muchos no tenían sentido.

Frases inconclusas.
Listas de nombres desconocidos.
Fragmentos escritos en distintos estilos de caligrafía.
Mapas incompletos.
Diálogos sin personajes.

Pero no todos los manuscritos eran incomprensibles.

Algunos terminaron formando parte
de proyectos posteriores del Monasterio.

Ciertas traducciones lograron completarse.
Algunos mapas pudieron acompañarse.
Y varios narradores afirmaron haber encontrado
entre aquellos textos nocturnos
fragmentos exactos
de historias que todavía no habían escrito.

Lo más extraño apareció tiempo después.

Al revisar los manuscritos conservados,
varios copistas descubrieron conexiones entre los textos.

Una frase continuaba en otro pergamino.

Un símbolo reaparecía en distintas salas.

Y ciertas descripciones parecían formar parte
de una misma historia fragmentada,
como si hubiese sido escrita
por múltiples manos
durante diferentes noches.

Luego de varias semanas bajo estas condiciones,
el fenómeno desapareció tan solo en una noche.

Los hermanos dejaron de despertar
frente a páginas escritas
que no recordaban haber creado.

Aun así,
los manuscritos conservados
durante las noches de los sonámbulos
siguen formando parte de los registros del museo.

No porque el Monasterio haya comprendido lo que ocurrió.

Sino porque nunca logró explicarlo del todo.

Retornar a Registros y acontecimientos

Regresar a Museo del Monasterio

Volver a Monasterio

¿Puedo escapar por la ventana?

Deja un comentario