Sala de Visitantes

En el Monasterio
no todas las historias nacen.
Algunas llegan.
Desde lugares conocidos.
Desde territorios lejanos.
Desde voces que buscan ser escuchadas.
Otras…
no se sabe bien de dónde provienen.
Pero todas encuentran aquí
un lugar donde detenerse.
Porque en esta sala
no se juzga el origen de una historia.
Se la escucha.
Se la guarda.
Se la contempla.
Y, si encuentra forma,
se la preserva.
Porque toda historia,
incluso la más extraña,
es parte del universo.
Anécdotas del tribunal:
Anécdota 1
Anécdota 2
Anécdota 3
Anécdota 4